viernes, 7 de marzo de 2008

Los siete secretos, los siete enanitos...

Siempre he pensado que el márketinG es la gran baza del catolicismo. En los tiempos iniciales del yavehísmo y, después, del cristianismo, no había multimedios, pero quién no se engancharía a un spot con el mensaje tipo “Los 10 mandamientos” o “Perdonarás no 7, sino 70 veces 7”, o bien “Levántate y anda”, y una larga plétora de impactantes mensajes de este pelo. Si añadimos a esta secular inclinación el apoyo incondicional de Hollywood, pues... ¿qué queréis? ¡Cerca de medio mundo está rendido a sus pies!

Pero, sin duda, el ejemplo por antonomasia de este contubernio entre la Publicidad y el Catolicismo es el de “LOS 7 PECADOS CAPITALES”.

Aunque poco a poco entraré en cada uno de ellos en detalle, el conjunto merece un análisis por sí mismo. ¿Cómo se puede pretender que el personal renuncie a los placeres más intimos y miserables? ¿Cómo es posible que se pueda vender un pack promocional con ese slogan?

Pack “7 PECADOS AZUL”:

- No follar!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

- No comer

- No cabrearse

- No tumbarse a la bartola (en todos los sentidos)

- No sentirse mundial, viendo el fútbol y con el palillo entre los dientes

- No poner a caldo al vecino porque se ha comprado un audiquetecagas

- No salir del bar para verlo justo cuando te tocaba pagar la ronda

- No mirar a la perica que va en el asiento del copiloto

Pack “7 PECADOS ROSA”:

- No follar

- No COMER!!!!!!!!!!!!!!

- No cabrearse

- No ir a la peluquería a que te laven la cabeza, o no tumbarte en la playa a tomar el sol toda la mañana

- No mirar a la de la sombrilla de al lado, metiendo tripa y diciendo “está mucho más fofa que yo”

- No sofocarse mirando a su marido, que va marcando con su speedo

- No darle la crema solar de hace 5 años, caducada, en vez de la nueva, cuando te dice que se ha olvidado la del niño, a ver si no te tienes que comprar otra a mitad del verano

En fin, no se si os hacéis una idea pero el pack se vende mucho mejor que cualquier promo de Movifone. Eso sí, luego nadie se acuerda de dónde lo guardó... AH! Sí! Lo dejé debajo del pack Arrepentíos, pecadores!

Para terminar, me gustaría que os hicieseis la siguiente reflexión: entráis en una panadería – pastelería – pija de la muerte, donde una chíca sosísima, vestida de gris, y un joven todo de negro y un punto afeminado te asaltan en plan promotor cuando te acercas a la estantería donde están los super donus bonbón de chocolate negro, y te dicen: si te interesa, puedes llevarte este pack con sabor a mierda y garrapiñado...¿Qué hariais?

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