…me parecen pocas.
Pero si tengo que elegir solo 500 palabras, las dedicaría a convenceros de que la educación es la herramienta más poderosa de que se ha dotado el homo sapiens para perpetuarse como especie, y también, la más potente arma de destrucción.
Algunos ejemplos de para qué puede usarse la educación:
1. Para transmitir todo lo positivo que hemos hecho como especie: nuestros inventos, nuestras ideas, nuestras creaciones, pero sobre todo, nuestra capacidad de inventar, idear, crear, y disfrutar de todo ello
2. Para enseñar que nuestra forma de relacionarnos no solo es competitiva, sino colaborativa, solidaria, empática. Los logros que alcanzamos como sociedad no son solo muchos pequeños logros individuales, son también logros colectivos, de los que cada uno de nosotros puede beneficiarse
3. Para aprender que no solo hace falta escuchar, que también a veces hay que gritar más alto que los demás para que nos oiga todo el mundo si hace falta, y qué maneras tenemos de defendernos de los abusos de poder, que a veces no son más que descuidos de apisonadora
Creatividad, colaboración, empatía, juicio crítico, sentido de la justicia, y conocimiento…
Así, la educación perpetúa nuestra condición de seres libres, que tienen en su mano la posibilidad de desear y llevar a cabo cambios, gracias al conocimiento de sus iguales, y de las normas que regulan la convivencia (entiendo que esta idea de libertad es relativa, porque es una libertad, a la larga, absoluta, pero a la vez limitada en el corto plazo de nuestra vida individual).
Sin embargo, la educación puede también usarse para adiestrar personas dóciles y que se conforman, con aspiraciones que no ponen en entredicho el statu quo, que consolidan las diferencias en lugar de suavizarlas. No es tan difícil: basta con centrarse en quiénes somos y de dónde venimos, en lugar de mostrar quiénes podríamos llegar a ser y todos los caminos que podemos tomar; en lugar de mirar hacia dónde deseamos ir y en qué nos queremos convertir, nosotros, nuestros hijos e hijas, nuestro alumnado.
El propósito de la educación no es el mismo para todo el mundo. No es independiente de la idea de sociedad que queremos construir, en la que queremos vivir. Yo quiero una sociedad justa, equitativa, respetuosa, diversa, constructiva, eficiente, sostenible, consciente de los problemas presentes y futuros que son resultado de nuestra forma de vida actual, una sociedad cuyos individuos sean capaces de pensar colectiva y creativamente sobre esos problemas y encontrar soluciones reales para ellos. Con los pies bien plantados en el suelo.
Por tanto, para mí, el propósito de la educación es que las personas, que primero son niños y niñas y después, adultas, estén preparadas para conseguir, a través del conocimiento, la reflexión, el debate y el consenso, cambios en la sociedad a la medida de sus deseos y aspiraciones, elegidos del catálogo global de todos los deseos y aspiraciones que los seres humanos son capaces de concebir… por encima de las nubes, y más allá...
#500palabras