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miércoles, 1 de febrero de 2012

La rebelión del sentido común (II): ¿Qué queremos?

(la foto es de aquí)

Me gustaría compartir algunas reflexiones sobre la reforma que propone el Ministro Wert. Vaya por delante mi posición, que dejé clara (creo) en el post anterior. Pero quisiera entrar a debatir algunos detalles de su propuesta, y mostrar un ejemplo de "visión constructiva". Tiene mucho que ver, también, con mi teoría de que las mayorías absolutas son absolutamente contrarias al espíritu de la Democracia, y que el buen hacer de la mayoría en el poder pasa por negociar las acciones de gobierno.

El cambio a 3+3 no creo que aporte por sí mismo nada positivo; los chicos - y pocas chicas - que realmente plantean problemas en la aulas, de los serios, no llegan al 4º curso de la ESO casi nunca, porque acumulan retrasos escolares o porque se incorporaron tarde al sistema educativo. Además, ya sabemos que los chicos y chicas de 15 años no son quienes van a decidir. Decidirán sus padres, y por supuesto, en la mayor parte de los casos, elegirán la vía del Bachillerato, en tanto no se considere que la Formación Profesional ofrece realmente una alternativa formativa con posibilidades de futuro. Así que, presumiblemente, en las aulas seguiremos teniendo los mismos alumnos y alumnas en los mismos sitios. Sólo cambiará, en todo caso, el número de graduados... y tampoco lo tengo claro...

Sin embargo, tratemos de pensar en formas de aprovechar el cambio. ¿Qué posibles ventajas, organizativas o de otro tipo, nos daría el hecho de tener un mayor espectro de optatividad?¿Qué posibilidad hay de que se produzca un efecto positivo en el ánimo del alumnado que se gradúa - y el que no se gradúa - si se plantean programas de cualificación profesional realmente insertos en las escuelas profesionales de arte, de música y de FP?¿Y si el hecho de obtener esa cualificación profesional les otorgara simultáneamente, su graduación en ESO? ¿Y si eso les permitiera reingresar en la vía del bachillerato/selectividad/universidad, una vez que se sienten capaces y con dos títulos bajo el brazo? HAbrá que tener cuidado de no poner la meta muy lejos de la salida: pedir al alumnado que no quiere quedarse en el sistema que planifique estratégicamente a 3 años vista me parece una osadía. Pero si después del año obligatorio obtiene una primera cualificación profesional, con una año más su titulo de ESO y, con otro, su FPII, con acceso a la FP3 sin más trabas... No es más que un ejemplo; el camino alternativo debe tener sentido PARA ELLAS Y ELLOS, debe aportar una ganancia clara a quien lo elige, porque a los 14 o 15 años no podemos decir que no saben lo que quieren pero que carguen con todas las consecuencias de la inmadurez propia de su edad. Y porque QUEREMOS QUE SIGAN EN EL SISTEMA FORMÁNDOSE a la vez que crecen, maduran y toman las riendas de su vida.

Lo importante es conseguir que aún siendo obligatoria la educación, a ningún niño, a ninguna niña de 13 o 14 años se le ocurra que podría estar mejor en otro sitio. Si el bachillerato ya tiene 3 años, ya no hay nada que justifique que los tres años anteriores son "propedéuticos". La palabra suena a insulto, con toda la razón, pero la educación hasta ese momento DEBE SER BÁSICA ¿Qué impide ahora que al menos los dos primeros años de la ESO se trabaje por ámbitos?¿Qué impide que se de importancia a las competencias y conocimientos prácticos y útiles para la vida de todos? Creo que es una oportunidad para que la ESO sea lo que siempre debería de haber sido: una buena preparación que no esté condicionada por lo que venga después.

¿Qué importa si la idea original del ministro es separar al grano de la paja? No nos dejemos cegar por sus objetivos, creo que debemos utilizar sus planteamientos y propuestas irrenunciables para enganchar nuestras propuestas y planteamientos irrenunciables. ¿Sabemos cuáles son? ¡Claro! Queremos que la educación sea un factor de democratización y equidad, así que pongamos como primer punto de nuestro decálogo irrenunciable: atención especial por todos los motivos catalogados en cuanto lo solicite el director de un centro junto con las familias correspondientes.

Si lo que queremos es ofrecer alternativas al camino academicista, cuyo objetivo es únicamente acceder a la Universidad, alternativas para los y las jóvenes que no quieren o no pueden o no se sienten capaces de seguir esa vía las alternativas no pueden ser caritativas o de segunda, deben ser reales, ventajosas, acordes con su idea actual de proyecto vital, y de manera indispensable, que no comprometan su futuro por una mala elección. Pero sobre todo, sobre todo debemos intentar que sea una buena elección para cualquiera que la tome.

Si somos capaces de cambiar el horizonte, de ofrecer alternativas que puedan intercambiarse sin grandes dificultades, tendiendo puentes razonables y no cuerdas de esparto gastado como hay ahora, entre el camino académico y el profesional, y si abandonamos la retórica del esfuerzo, dejamos de hablar de caminos fáciles y caminos sacrificados, porque la elección está ahí para todos, con toda la información disponible, realmente es posible que salvemos algunas cosas, que consigamos que los que aprenden haciendo aprendan tanto como los que aprenden escuchando, o mirando, sin que ni lo uno ni lo otro sea un demérito.

Y la realidad es que si esto tan sencillo como permitir que cada niño y cada niña aprenda como mejor sabe, como mejor optimiza el proceso, desde que tiene 6 años - no HASTA que tiene 6 años, y si nos cuidáramos de que nuestra escuela les ayudase a encontrar y explotar también otras formas de aprender, en lugar de etiquetarles como ganadores o fracasados para que no se pierdan en el camino del instituto, no tendríamos tanto problema en dejarles elegir lo que quieren hacer con sus vidas... porque realmente estarían eligiendo.



La rebelión del sentido común: PACTO EDUCATIVO ¡YA!





Esta tarde he seguido en directo el desarrollo de la primera Comisión de Educación del Congreso de los Diputados, convocada por el ministro Wert. He disfrutado, o sufrido, y participado activamente en el debate en twitter, y espero que el gabinete del Ministro lo repase con todo el respeto y consideración que merece. He visto los ánimos muy alterados, pero sobre todo, he visto el desaliento de los docentes, muchos de ellos en lucha desde septiembre por la precarización que se está produciendo en la educación pública en general, y con especial ensañamiento en algunas comunidades autónomas. Me resulta extremadamente difícil pedir calma y reflexión a estas personas que están siendo desoídas, humilladas y zarandeadas por un gobierno autonómico prepotente y que no tiene respeto por sus empleados y empleadas, que no valora su trabajo ni las condiciones en que lo desarrollan.

Y sin embargo, creo que hay que hacer un ejercicio de elevación. Casi, casi, caminar sobre las aguas.

Ya nos ha contado el Ministro de Educación el tipo de reforma que pretende hacer: una reforma estructural, y que por tanto, afectará de igual forma a la educación pública y a la privada, concertada o no (aquí está la intervención inicial, gracias a @xarxatic)

Sabemos de buena tinta (el propio Ministro lo aclara con sus palabras) que es una reforma que pretende modificar los indicadores que nos dejan en tan mal lugar frente a otros estados de similares características socioeconómicas (el club de los ricos) - esto es, una reforma con objetivos cosméticos. Tendrá un coste elevado (todas las reformas estructurales lo tienen), no es el tipo de reforma que se necesita. En cualquier caso, creo que, después de la vivir la tercera reforma educativa consecutiva en 21 años (si no contamos el anterior intento fallido del Partido Popular con la LOCE del año 2000), sería un momento tan bueno como cualquier otro, incluso tirando a tarde, para trabajar por un pacto educativo global.

El Partido Popular sabe que no gobernará siempre, que dentro de 4, 8 o 12 años volverán las oscuras golondrinas de sus asientos su nueva ley a promulgar y las energías y recursos que consume hacer un cambio educativo con cada cambio de color del Gobierno no parecen dar los frutos esperados; por el contrario, este "baile" es la mejor garantía para que el sistema no levante cabeza nunca. Así que, no sé si será la edad o qué, pero esperar todos esos años OTRA VEZ para ver si es el del color alternativo quien se digne a promover un gran pacto de Estado en Educación me parece estadísticamente inútil.

Llegados a este punto, caben dos opciones:

1. Tratar de convencer al ministro Wert de que la reforma que propone no va a servir para mejorar nada, porque, como la anterior, tiene a buena parte del profesorado, la sociedad y la clase política enfrente. Este camino creo que es estéril.

2. Tratar de convencer al ministro Wert de que elija sus puntos irrenunciables, aquellos que, si no cambiaran nunca hasta el fin de los tiempos, merecerían la renuncia a esos otros puntos, también irrenunciables, claro, en el fragor de la batalla por el poder efímero que otorga la democracia, y sin embargo, renunciables al fin y al cabo.

Yo no puedo convencer al ministro Wert de nada, creo que ni siquiera soportaría su presencia física, ni telefónica. Pero tengo, como ciudadana, la responsabilidad de pensar, y la de exigir a mis representantes políticos - en este caso todos y ninguno - que trabajen por el bien común. Hoy me ha pillado la decepción en un buen día, y he decidido que todos mis prejuicios (que son muchos, y posiblemente, acertados) los iba a dejar a un lado para explorar lo que parece ser el cuerpo central de la reforma que se avecina: el cambio de 4+2 a 3+3, como os contaré en la segunda parte de este post. Pero la idea es que este proceso de reflexión sobre las ideas que pone el "contrario" sobre la mesa puede (y debe) extenderse a todos los puntos irrenunciables de unos y de otros, pero en esa irrenunciabilidad que solo se produce cuando el deseo real y el imperativo moral son ALCANZAR UN CONSENSO.

Por favor, señor Ministro: déjenos saber qué es lo que considera irrenunciable en un sistema educativo. Sea el concierto de los centros privados, sea la escolaridad obligatoria hasta los 14 o hasta los 18. Sea la Religión como asignatura. Díganos 6 puntos que considera irrenunciables. O 5, ó 7. Pero sea inteligente, porque después trataremos, entre unos y otros, de aportar otros tantos. Y lo mejor sería que todos los puntos sumen, aunque ya sabemos que algunos se restarán. Pero no pueden restar todos: se trata de construir, no de vencer al contrario. En este caso, o ganamos todos o perdemos todos, porque serán los hijos de nuestros hijos los que vivan en un Baile del Decenio, como sus padres y sus abuelos, o en un sistema que nos deje a todos encontrar lo mejor de nosotros mismos.

Esta oportunidad se ha presentado a todos los Ministros y Ministras de Educación anteriores, y ninguno ha sabido aprovecharla. Tal vez usted se atreva, tal vez usted valore que, una vez más, estamos ante una oportunidad de transformar nuestro sistema educativo en un lugar seguro en estos tiempos inciertos. Aunque no sea un sistema totalmente a su gusto, ni al mío, un sistema más estable y aceptado por todos sin duda será mejor que un sistema que cambie cada 10 años y siempre tenga a la mitad de la población en contra.

Por favor, señores representantes de la oposición parlamentaria, más o menos opuesta: traten de presentarle al Ministro su mejor disposición a dialogar, no den todo por perdido ni se refugien en su estatus de oposición para negar la mayor. Hay un sistema educativo que construir. Uno que sirva a todos suficientemente. Así que, ¡a trabajar!

¡Ah! Y cuenten conmigo para pensar, discutir, opinar, proponer, escribir y volver a pensar. Como ejercicio democrático, tener la oportunidad de depositar mi voto cada cuatro años se me queda corto.

lunes, 26 de diciembre de 2011

¿De verdad esperas que elija bien mi camino?


Una de las discusiones más frecuentes que tengo en casa tiene que ver con la exigencia de responsabilidades por las propias acciones a los adolescentes que no quieren estudiar, y sobre la edad a la que se les puede considerar adultos en relación con su educación (no con sus gustos o inclinaciones, que son otra cosa diferente). Yo siempre he mantenido que, con carácter general, una persona europea de 15 o 16 años de edad no tiene autonomía suficiente para decidir que puede dejar ya de estudiar.
Dos aclaraciones en este punto: primero, digo europea, porque las culturas de otros continentes, en particular África y América del Sur, me consta que acortan la infancia y consideran la adolescencia como una primera etapa del ser adulto, en consonancia, tal vez, con un desarrollo sexual más temprano, o con la bendición de unos brazos más para trabajar...; y segundo, entiéndase "estudiar" como formarse, en una o varias disciplinas con corpus teórico y práctico, de la ciencia, la técnica, la estética, y la ética, y acompañados de una y otra manera, por un verdadero formador.

http://www.flickr.com/photos/8558514@N07/1999829633

Pero, volvamos a lo importante, hechas estas dos aclaraciones. Un niño o niña, adolescente, de entre 12 y 16 años (esto es, el alumnado de la ESO), tal vez ha tenido ya oportunidad de buscar un asidero: alguna oportunidad, sí, pero no muchas, para dejar de hacer lo que tiene visto, oído, ejemplarizado en sus adultos próximos, modelos de adulto... Y aquí es donde, invariablemente, obtengo la respuesta esperada: una persona no es solo su entorno... Yo me quedo pensando que esto es cierto, hay más que el entorno, pero algo en mi interior me dice: pese a todo, pese a todo, toda esa "mierda" que tienen encima no se la han echado ellos, no han decidido - ¡aún no! - libremente. Esto me decía mi intuición, pero nunca había dado con una buena respuesta, razonada, con base... hasta hoy. Estos niños y niñas que buscan su camino a tropezones, que construye su integridad moral con ladrillos tomados de su casa, de la escuela, del barrio, de la cuadrilla de iguales, sobre los cimientos de su ser: ¡sus genes! Su carga genética, que tampoco han elegido, obviamente, y con la que deben vivir toda su vida... Y ya no hay más. Soy lo que nací, y lo que voy construyendo; y si a mi alrededor no hay más que ladrillo cara vista color teja, mal lo tengo para insertar sillería en el pórtico o los alféizares. Y si a mi alrededor hay flores y sonrisas y música, pondré macetas a la entrada de mi casa, y un jardín de olor en la parte de atrás, para poder verlo cuando me siente al piano.

Por eso es tan importante que en algún trecho del camino podamos probar con otros materiales: azulejos de colores, papel pintado, apliques de bronce y molduras de escayola, vigas de madera o pilares de hormigón. Para esto sirve que las aulas sean diversas, que el profesorado sea un ejemplo con su práctica docente, que toda la comunidad educativa muestre distintos caminos, alternativas a lo que ninguna niña, ningún niño, ninguno de nosotros ha elegido nunca: su familia, su hogar, su barrio y sus cromosomas.

Cada una, cada uno, debe jugar sus cartas, unas cartas que le han sido dadas, y jugarlas lo mejor posible. Pero las reglas del juego deben ser explícitas, y explicitadas cada vez que queremos que alguien juegue su baza, porque no todos tenemos el mismo acceso a esas reglas, ni a las palabras con que se escriben. Una vez más, no todos se sientan a la mesa de juego con las mismas jugadas disponibles, y la justicia, la equidad en la educación, está en conseguir que todos los jugadores y jugadoras tengan ocasión de jugar limpio consigo mismos. Sólo a los adultos crecidos en un sistema que compense la injusticia y la desigualdad podremos exigirnos responsabilidades los unos a los otros, de igual a igual.

No soporto oir hablar de estos niños y niñas, adolescentes, como si fuéramos nosotros, porque nosotros ya hace tiempo que podemos elegir hacerlo bien. Y no siempre lo elegimos.



http://www.flickr.com/photos/44048553@N03/6499609539



martes, 29 de noviembre de 2011

Esperando a Super López



Después de tener esta tarea pendiente varios meses, por fin ayer vi el documental Waiting for Superman. Y como con todo en este extraño e inmenso país, me produjo sentimientos encontrados.

El documental trata de explicar cómo es el sistema educativo americano y trabaja sobre algunas ideas que podrían explicar el fracaso de este sistema. En ese sentido, como exploración, es interesante. Y rico. Pero hay algunos "principios" que para mí son completamente incomprensibles.

El hilo narrativo que se utiliza es el proceso que siguen varias familias para sacar a sus hijas e hijos del centro público que les corresponde para acudir a un centro "charter" - podríamos llamarlos centros públicos de iniciativa privada puesto que en su funcionamiento son indistinguibles de uno público: NO son centros concertados, pero tampoco son propiedad de la administración.

Estas familias quieren que sus hijas e hijos alcancen a ir a la universidad, y para ello NECESITAN llevarlos a un centro que no sea una "fábrica de fracasados escolares". Como no les corresponde por domicilio, deben entrar en un sorteo público de las plazas vacantes en el centro elegido, que será gratuito para ellos. Su criterio de decisión es el resultado del centro en las pruebas que el plan "No child left behind" hace pasar a todos los niños de todos los centros, diseñadas por el Gobierno Central.

Me parece que se mezclan varias cosas aquí: generalmente, si una familia está implicada y preocupada por la educación de sus hijos, las circunstancias de un centro tienen que ser extremas para que este alumno no salga adelante... esto es, colegios "ghetto". ¿Hay tantos, es algo tan extendido en EEUU? Porque eso sí es un problema grave, pero no de la educación: es un síntoma de una sociedad enferma. Por otra parte, esto querría decir que incluso cuando las familias están muy preocupadas por la educación de los hijos... ¿estos pueden fracasar gracias a estar en un centro inadecuado? Y eso, ¿cómo se come?

Otro tema interesante para el análisis son los resultados que se muestran por estados, sobre competencia lectora, matemática y científica... ¡Ni un solo estado aprueba! ¡Menos del 50% del alumnado pasa con éxito estas pruebas! Por mis escasos conocimientos de estadística, y usando información percibida, como la cantidad de trabajo cualificado que se realiza en Estados Unidos... ¿Qué es exactamente lo que están midiendo esas pruebas? Los datos de Washington DC (12% de alumnos son competentes en matemáticas) hacen que me lo pregunte de verdad... Estos datos se disgregan por centros y se hacen públicos, lo cuál está bien y está mal; está bien porque tenemos derecho a saber, y está mal porque dificulta enormemente darle la vuelta a esa tortilla...

El papel de los sindicatos y su relación con la administración también se repasa, y es escalofriante. Tal vez no se entra en profundidad en el tema de la estabilidad en el puesto de trabajo, siempre nos ponen como ejemplo la "liberalidad" del mercado de trabajo estadounidense para vendernos que es lo que necesitamos para dinamizar la creación de empleo. Y resulta que justo a los maestros y profesores de la escuela pública en USA no se les puede despedir, vaya casualidad... Por eso existe la "sala de los dormidos" en NYC, en la que un profesor puede permanecer hasta tres años cobrando su sueldo pero sin ser ni culpable ni inocente de acusaciones como abuso sexual, agresión... Un coste humano y económico inaceptable... O el "baile de los limones", en el que los centros se van pasando unos a otros sus profesores "malos", sus limones, en la esperanza de que el "limón" que les venga de otro centro sea algo mejor que el que han soltado...

Por último, el mensaje final, que para mí desentona absolutamente, reclamando que todos los "americanos" tienen el mismo derecho a recibir una educación digna... a mí se me queda corto ese derecho. ¿A vosotras no?

En fin, un visionado muy interesante, diría que imprescindible, pero sorprendente en algunos de sus planteamientos. No os lo perdáis. Y si ya lo habéis visto, contadme vuestras impresiones, me encantaría verlo también con vuestros ojos.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Career Day (el día de las profesiones) en Henderson Middle School



Sobre el Middle School debo mucha información. Para quien no lo sepa, es el tipo de centro al que asiste el alumnado de entre 11 y 14 años - digamos los y las adolescentes más jóvenes. Me gusta la idea, porque los aparta de los más pequeños en el momento en que empiezan a tener actitudes más problemáticas, y los aparta tambien de los adolescentes mayores, 15 a 18, que están en los high schools.
Son, por otra parte, los que más tiempo están en el centro escolar, de 8:30 a 4:00, más o menos, y tienen una cantidad apreciable de optativas de caracter artístico (banda, jazz, coro, arte, por lo menos). La organización (en cuanto a horarios) es muy interesante: tienen todos los días lo mismo a la misma hora durante 9 semanas. Cada 9 semanas, cambian dos de las asignaturas, por lo que las materias que menos horas tienen asignadas al menos las tienen todas seguidas, de manera que están realmente en ello durante las 9 semanas correspondientes. Las cuatro asignaturas que se imparten durante todo el curso son Matemáticas, "Artes del lenguaje", Estudios Sociales y Ciencia. Cada año deben cursar 9 semanas de Salud, Educación física y Educación sobre los Negocios y Tecnología. Todas las áreas del currículo tienen una extensión extracurricular y fuera del horario que los profesores "lideran" a su elección (y no siempre en relación con la materia que imparten ordinariamente). Así, los deportes, las artes, y los aspectos varios de las asignaturas centrales del currículo tienen un tiempo extra para el que está interesado, en versión lúdica, y siempre durante la hora inmediatamente anterior o posterior a la jornada escolar.

Los profesores y profesoras están organizados en equipos de 4 (uno por cada una de las materias centrales), y tienen asignado como tutores (homeroom teacher) un grupo concreto de alumnos, pero el grupo no asiste a todas las asignaturas como tal, sino que existen agrupamientos diferentes para cada asignatura (a lo largo de todo el horario) Esto permite una gran flexibilidad en cuanto a la organización, porque no existe un grupo de referencia de alumnos, sino que la referencia es el equipo de profesores y profesoras.

Toda esta intro es un poco larga y tal vez mereciera un post aparte, pero creo que puede servir para entender algunas cosas.

El Career Day es una jornada escolar en la que familiares de alumnas y alumnos, y otras personas de la comunidad (jubilados, exalumnos, exprofesores...) dedican el día (completo o solo en parte) a explicar a los distintos grupos en que consiste su profesión, o algo relacionado con el ejercicio de la misma. Es un hecho cultural, puesto que todas las personas que voluntariamente se prestan a contar su vida profesional, han sido oyentes en su día cada curso del Middle School, y cada curso del High School. Estas personas llevan su traje de faena, o los productos de su trabajo, o material promocional de su empresa... La consiga que nos dieron a todos, cuando solicitaron nuestra participación hace más de un mes, fue que destacásemos la importancia de recibir una educación (curiosamente, ellos dicen "tener una educación", supongo que tendra que ver con el papel que en cada cultura juega el educando...)

Para mí fue un duro día de trabajo, tuve que dar 6 "clases" con un par de descansos, en inglés, y adaptar mi charla a niños recién entrados (de 11 años) y a niñas que el año siguiente ya no estarán (13 años). Pero nos trataron como a personas que han decidido compartir su tiempo y su experiencia para lo que pueda servir.
La jazz band, y la orquesta, se turnaban en el Media Center (que es como llaman a la Biblioteca, porque realmente están todos los medios/soportes) para ofrecernos música en directo durante el desayuno y el "lunch"; una cuadrilla de alumnas voluntarias hacía las veces de comité de recepción, guías, lazarillos y lo que fuera necesario.

Una experiencia interesantísima, y una muestra inequívoca de que es la escuela la que tiene que llamar, buscar y alentar, fomentar la participación de la comunidad, porque toda esa riqueza que es la experiencia de los adultos de la "tribu" está ahí, sin explotar, y realmente creo que la visión que nuestro alumnado tiene de lo que es el mundo profesional es muy limitada, muy sesgada por los estereotipos televisivos o revisteros, y por el entorno más cercano, y esto es muy empobrecedor, y no ayuda nada a la permeabilización de los estratos sociales.

Yo voto siempre por copiar lo que funciona.


domingo, 13 de noviembre de 2011

La escuela de colores (La Noche Internacional de Hawthorne Elementary School)





La semana pasada se celebró en la escuela de mi hijo pequeño "La Noche Internacional". La preparación lleva aproximadamente 4 semanas; cada curso elige un país sobre el que trabajará intensamente durante ese tiempo, normalmente el país de origen de alguno de los niños y niñas. Siempre hay mucho donde elegir: este año hay alumnado de 39 países diferentes, que se dice pronto.

En el curso de Miguel eligieron España, y los tres grupos se pusieron a trabajar. El resultado visible de su trabajo se utilizó para decorar las paredes de los pasillos, las puertas de las aulas, el interior del aula... No me parece igual que preparar año tras año el Festival de Navidad, o el Carnaval (que en Navarra se trabaja durante buena parte del segundo trimestre). Creo que va más allá. Pero os dejo que lo penséis por vuestra cuenta.

El mismo día, pero en las horas de clase, llevé unas tortillas de patata para que las probaran los compañeros y compañeras de Miguel, y pude ver cómo estaban trabajando. Lo primero es que las puertas de las aulas estaban abiertas, los niños y niñas se movían con libertad por la clase, por el pasillo, algunos incluso trabajaban en una gran pancarta en el suelo del mismo, y no había descontrol o desconcierto... vamos, como si lo supieran hacer, esto de tener al alumnado trabajando mientras el maestro y la maestra (dos, sí) supervisan, ayudan... Como si llevaran haciéndolo toda la vida.

El festival era por la noche, en concreto 4 horas después de acabada la jornada escolar. La cafetería, que es donde se celebraba, estaba hasta los topes de familias. El programa era muy variado y bastante largo, y la mayoría de las presentaciones las hacían las propias niñas y niños, micrófono en mano. Otra cosa que aprender...

Os enseño algunas de las imágenes que vi. Pero hay otras que no puedo enseñaros, porque no se pueden fotografiar directamente: cómo cada día se trabaja sobre la diversidad DESDE la diversidad, como parte de la cultura de este país tan extraño, que vive desde siempre la confluencia de culturas en sus calles y en sus aulas (aunque hacia el exterior practique el exterminio cultural). La Noche Internacional, esta tradición de una escuela que apuesta por una educación integradora, que pelea por reducir lo que llaman el "achievement gap", esto es, la diferencia en los resultados académicos en función del grupo socio-económico o étnico al que pertenecen los niños y niñas, está anclada en el espíritu del alumnado que pasa por ella año tras año, y formará parte de lo que serán como adultos.

Así que, Miguel, no estas solo, y todo indica que lo haces muy bien ;)


International Night on PhotoPeach

lunes, 19 de septiembre de 2011

Churras, merinas, y mareas verdes


(Foto de Tesyfonte, José Miguel Uña)

Cada vez que alguien inicia la dialéctica entre los profes de la concertada y los de la pública me acuerdo de mi amigo Domingo, o de mis amigas Isabel, Mamen, Mila o Anna (iré recordando a más). Por poner tres ejemplos. Es difícil encontrar profesores más dedicados, comprometidos e innovadores que ellos, y eso que trabajan en colegios concertados. Su sueldo es menor, dan más horas de clase cada semana, incluso alguno de ellos trabaja contracorriente en su centro, y pese a todo, su vocación y su calidad humana se mantienen...

No sé si alguna vez han opositado o no, porque no me interesa. Si lo hubieran hecho, posiblemente serían unos profesionales igualmente excelentes, o tal vez no, nunca se sabe que ocurre cuando cambias las condiciones en los problemas complejos.

Me aburre oír que aprobar una oposición es garantía de algo más que de tener un puesto de trabajo vitalicio en una administración pública. Estoy harta de escuchar entre docentes de la enseñanza pública que tienen la “mala suerte” de estar en tribunales de oposición lo poco adecuado del proceso selectivo en cuanto a lo que deja ver de la valía profesional de los candidatos, hombres y mujeres con gran capacidad de sacrificio que han pasado horas y horas sentados estudiando temarios que otros fabrican, copiando programaciones para salir del paso y sobre todo, para que el tribunal no se sienta comprometido ni cuestionado. Ya, ya sé que algunas personas utilizan otras estrategias y también aprueban. Estas se cuentan con los dedos de una mano, en mi clase también había personas que sacaban matrícula de honor, y hay escritores que publican a los veinte años de edad, y tantas y tantas personas extraordinarias en tantos ámbitos de la vida... Pero, por decirlo a la manera tradicional, la excepción confirma la regla (que tiene el sentido contrario).

(Escribiendo el post recordé estos datos que me mandó en un email de propaganda una academia que se dedica a preparar a los opositores de primaria y secundaria)

Las personas que aprueban una oposición de primaria o secundaria son buenos estudiantes; o ni siquiera, pero han pasado muchos años prestando un servicio a la administración mediante interinidad. Esto último no se evalúa, no se sabe si lo han hecho bien o mal, pero cuenta siempre en positivo.

Aclaremos de una vez que en la pública podrían estar los mejores profesores, porque no tienen la presión de un despido si sacan los pies del tiesto, y los más vagos y autocomplacientes, por los mismos motivos.

Las personas que eligieron trabajar en la enseñanza pública porque creen en ella como forma de atenuar y compensar las diferencias socioculturales y económicas (para decirlo brevemente) se cuentan, en cada centro, con los dedos de la otra mano. Las personas que eligieron trabajar en la concertada, y eligieron los centros en los que trabajan porque comulgan con su ideario, podemos contarlas con los dedos de los pies.

He oído y leído muchos lugares comunes a personas a las que respeto, intelectual e ideológicamente. Y quiero hacer algunas reflexiones para ellos y ellas especialmente:

1. Todos deberíamos tener un puesto de trabajo estable, pero a día de hoy casi únicamente los funcionarios lo tienen. Porque lo ganaron, sí. Como las rentas del capital, que también se ganan: con la dedicación adecuada en el momento adecuado. No trato de desmerecer el esfuerzo que es una oposición, pero no está al alcance de todas las personas (por nacimiento, y por condición socioeconómica). Es parte del sistema de libre mercado: unos ocupan los puestos y otros no. No es la panacea, ni la garantía de que los mejores ocupan esos puestos. Sólo es justo y equitativo a la hora de medir los resultados en un mismo proceso selectivo. Y eso es mucho, pero no es nada si levantas la vista y miras un poco más lejos.

2. Defender los derechos laborales de los funcionarios públicos es tan legítimo como defender los de cualquier otro colectivo. Pero conservar esos derechos no es garantía de una buena enseñanza pública. Por favor, releed lo que habéis escrito en otras ocasiones sobre el inmovilismo y la falta de compromiso de vuestros compañeros y compañeras en vuestros centros, sobre vuestra soledad, sobre los equipos directivos... Esa situación no es diferente ahora que están retirando recursos. No sois todos y todas estupendos. No juguemos a que todos peleamos por lo mismo. La calidad de la educación no es la lucha de todos, y tiene que ver con las condiciones laborales del profesorado, pero ni son sinónimos, ni creo que sea el factor más importante.

3. Los interinos existen en todos los ámbitos de la administración. Siempre son personas que han aprobado sin plaza, o que no han aprobado, o que ni siquiera se han presentado pero hacen falta. Tiene tanto derecho a un trabajo como el resto de la población activa. Prestan un servicio, por supuesto, por el que cobran un sueldo, por supuesto, equivalente al de un funcionario el en su primer año como tal (y más que un funcionario en prácticas) Seamos serios: me solidarizo con todas las personas despedidas de sus trabajos por la crisis o por cualquier otro motivo no achacable al incumplimiento. Pero no mezclemos las cosas: que ellos y ellas vuelvan a sus puestos no es lo mismo, como reivindicación, que la petición de disminuir las ratios, respetar las horas de tutorías, o seguir invirtiendo en la educación pública.

4. Nuestro modelo de concierto educativo es deplorable, porque mayoritariamente ha servido para perpetuar la doctrina de la iglesia católica. Existen poquísimos colegios laicos concertados, con lo que la milonga de ofrecer la diversidad de idearios a través del concierto es pura demagogia. La gratuidad (salvo en la pública) también es mentira: lo saben todos los que llevan a sus hijos e hijas a los centros concertados. Y podría seguir describiendo esta gran patraña. Pero eso no quiere decir que los profesores de los centros concertados son peores que los de la pública. Es tan falso como decir que los funcionarios son todos unos vagos, y que los empleados de la empresa privada son los que trabajan de verdad. Las personas (recordemos) que ejercen en los centros concertados, como las que son empleados públicos, primero tienen que comer. No caigamos en la trampa de matar al mensajero, que ya somos mayorcitos.

5. Percibo una rotura social enorme en torno al modelo de educación, al modo de acceso, a los privilegios que otorgan (o de los que parten) las distintas formas de ingreso o contratación. Hay mucho que discutir, muchos mitos, muchas verdades bien establecidas que hace tiempo que dejaron de ser verdades... pero deberíamos tratar los problemas por separado. Porque no todo va junto. El conflicto actual en Madrid obedece al aumento de dos horas lectivas, después de una (o dos) bajadas de sueldo, y sumado a la eliminación de las tutorías (de esto, la información que tengo es mucho menos precisa, mira por donde) Para algunas personas estas medidas son un gran varapalo a la calidad de la enseñanza pública, porque es una cuenta más de un largo collar de agravios y agresiones hacia la escuela pública. Para la mayoría de las personas en las que creo y a las que quiero, esto es lo que importa. Pero no caigáis en el error de pensar que eso es lo que ha movilizado a unos compañeros y compañeras de los que hemos hablado tantas veces...

6. Por si alguien se lo está preguntando: sí, he opositado y suspendido una vez. No sé si volveré a hacerlo. El coste personal es altísimo, y aún estoy decidiendo si esa experiencia me ha hecho mejor o peor persona. Pongo en duda el sistema de acceso, y la formación inicial. Y creo que un sistema tipo MIR, con algunos años de experiencia necesarios y evaluados antes de tener posibilidad de quedarse para siempre, mejoraría a la larga las plantillas de los centros; y creo en la evaluación continua, también para el profesorado; y creo en exigir lo mismo a las plantillas, modelos de admisión de alumnado y recursos dedicados a la atención a la diversidad del alumnado para TODOS los centros financiados con fondos públicos. Creo que tenemos muchas cosas que mejorar, y muchas sobre las que discutir.

7. De nuevo por si alguien se lo pregunta: sí, mis hijos e hija han ido siempre a la escuela pública, y pelearé con uñas y dientes para defender el modelo en el que creo. Libertad, igualdad, fraternidad.

Necesitaba decir todo esto, porque me entristece ver cómo perdemos oportunidades haciendo afirmaciones falaces, hirientes o fuera de lugar. Pero no espero que estemos de acuerdo en todo.


martes, 13 de septiembre de 2011

Vision, Mission, Values





(La foto es de @Joaquin_Sevilla)

Ayer estuve en una interesante reunión en el colegio de Miguel. La convocaba el director - a través del sobre amarillo del que ya os he hablado - con el nombre de Focus Group, a 5 horas distintas consecutivas (nota 1: todas ellas en el horario de la escuela, salvo la última).

Todos los grupos estaban formados por unas 25 personas de entre el profesorado, las familias y la comunidad, además del director y el consultor que dirigía los grupos (nota 2: el consultor lo paga la escuela, porque el director considera prioritario este "proyecto").

Viene a ser algo parecido (si no exactamente igual) a la elaboración de un plan estratégico, con algunas diferencias en cuanto a los usos:

- para apuntarse a los grupos de trabajo, solo había que escribir al director un email eligiendo hora;

- toda la comunidad escolar sabía con 3 semanas de antelación día y hora de las reuniones;

- es una escuela primaria: ¿cuántos planes estratégicos de escuelas primarias conocéis?

- (esto ya no es objetivo) hay una voluntad real de elegir visión, misión y valores de forma participativa, y a ser posible, consensuada, porque, como ya he contado en alguna ocasión, la escuela es de la comunidad.


Yo asistí a la hora que me asignaron (la tercera de la mañana) y allí mismo recogí unos cuantos papeles como marco para la discusión. La duración

prevista era de 1 hora y 15 minutos, empezó con un retraso de 10 minutos y acabó 10 minutos más tarde de la hora. En la imagen de más abajo podéis ver parte de uno de los papeles, con algunos datos sobre la escuela que despertaron mi interés inmediatamente (no son datos de logros o calificaciones, que estaban en otro papel). Después entraré en detalle sobre algunos de estos datos.

Durante el tiempo de reunión, a parte de las mínimas presentaciones del facilitador y resto de la concurrencia, debíamos reflexionar y dar respuesta a cuatro preguntas, y nuestras respuestas o propuestas se recogieron en grandes papeles situados sobre la pizarra (incluyo las preguntas originales por si a alguien le parece que se pueden traducir mejor):

1. ¿Cuales son los "beneficios y desafíos" del modelo de instrucción con apoyos fuera del aula y el inclusivo?/What are de benefits and challenges to pulo out versus inclusión model of instruction?

2. ¿Qué conocéis y qué os parecen las experiencias de enseñanza-aprendizaje en esta escuela (por curso, por área)?/ Currently, what does teaching and learning experiences look like at Hawthorn? Discuss by grade level and by subject area.

3. ¿Qué características crees que tienen las experiencias de enseñanza-aprendizaje de máxima calidad (por curso, por área)?/ What does highest quality teaching and learning experiences look like? Discuss by grade level and by subject area.

4.¿Qué necesitamos hacer para proporcionar experiencias de enseñanza-aprendizaje de máxima calidad (por curso, por área)?/ What do we need to do to deliver the highest quality teaching and learning experience? Discuss by grade level and by subject area.


Me resulta imposible reproducir todo lo que se aportó, lo que se discutió, y cómo se planteaban distintas alternativas, preocupaciones, dudas… y cómo (más o menos) las personas se ajustaban al tiempo, sin monopolizar el discurso (realmente, la labor de moderación / facilitación fue extraordinariamente profesional) Una interesantísima experiencia, que no sé si es trasladable. Por supuesto, no estaban todos los que son, pero todos los que estaba, son, personas interesadas, comprometidas, con la educación de sus hijos y la de los hijos de los demás.

No todo son flores: se habló de la falta de comunicación entre la escuela (dirección, profesorado, personal administrativo) y las familias, sobre cómo mejorar esa comunicación, como base para la participación, porque es lo importante: que todas las partes estén informadas de todo lo que ocurre, de que las cosas que la rutina de cada una de esas partes no les deja ver se hagan tan visibles como lo son a los ojos de otras partes.

Por último, me gustaría hacer un repaso rápido por las cifras de la figura:

- El 42% del alumnado procede de un mismo centro de educación infantil, que integra alumnado de todo tipo en las aulas.

- Más de la mitad del alumnado recibe el desayuno y la comida gratis o a un 30% de su precio regular (primera observación absolutamente relevante)

- El 16% del alumnado tiene un "plan educativo" individualizado, IEP (corresponde a lo que llamaríamos NEES en nuestro tecnicismo) en tanto que el 19% sigue un programa para altas capacidades o alto rendimiento (segundo punto interesante: parecida proporción a ambos lados de la "normalidad").

- Un 12% del alumnado no es hablante del inglés como primera lengua, y siguen un programa adhoc (a la medida de cada uno o en grupo pequeño) para el aprendizaje y refuerzo de la lengua inglesa; el resto de horas - las que no son de lengua - permanecen en el aula en cuanto tienen un nivel mínimo

- El siguiente punto es un poco confuso y no consigo entender cómo cuadran los números, pero el dato importante (quizás el más importante de todos) es que en 15 de las 17 aulas "regulares" hay un equipo de dos o más maestros: el o la "principal", y otro u otra "de inclusión". Como ya dice la penúltima línea, se utiliza una combinación de atención fuera del aula e inclusión para los estudiantes de Discovery (altas capacidades o alto rendimiento), inglés como segunda lengua y alumnado de educación especial.

Y esta información estaba disponible (así como los resultados de los exámenes oficiales, agregados por diferentes categorías) para que entre familias y trabajadores de la escuela, incluso otros miembros de la comunidad, dibujáramos lo que nos parece que debe ser nuestra escuela, y cómo podríamos llegar a ello, sin que haya ninguna de que el lugar al que llegar, la meta, es que cada niña y cada niño, cada maestro, cada maestra, alcance lo más lejos posible.

viernes, 19 de agosto de 2011

EL SOBRE AMARILLO (otra escuela es posible)

El pasado lunes llegó a mis manos un sobre amarillo, resistente y recusable, que venía del colegio al que va mi hijo pequeño este año. Como veis en la foto, el sobre lleva pegada una planilla para que cada vez que viene a casa, lo devuelvas firmado y comentado (si es necesario). Nada complicado como veis…

En ese sobre se hace llegar a las familias toda la información escrita que se acumula durante la semana (y que, en su mayoría, se recoge también en la web del colegio)

Una de las constantes en el sobre es el NombreDelCole Weekly Newsletter, que en las dos primeras ediciones consistía en sendas cartas del director del colegio dirigiéndose a las familias, describiendo sus objetivos, sus planes, sus deseos para el curso académico que empieza… en función de los datos del año anterior.

Primer grupo de observaciones: existen datos del año anterior, se hacen públicos ¡colgándolos en los tablones de la escuela, y mandándolos a cada familia en el propio sobre amarillo! Se analizan en relación con los objetivos (plurianuales); se proponen nuevos objetivos parciales a la vista de los datos, y se proponen medidas (nuevas o reiteradas) para corregir las desviaciones negativas de los objetvos plurianuales.

Parece que son conscientes de que no se bastan ellos solos para alcanzar los objetivos, por lo que ¡¡¡RECURREN A LAS FAMILIAS!!! Pero no os engañéis, no lloriquean porque las familias se desentienden, ni juzgan (o tal vez sí, pero en su fuero interno), sino que piden a las familias que se comprometan con la educación de sus hijos e hijas, ¡y de la de los demás! ¡¡¡DENTRO DE LA ESCUELA!!! Y no es un colegio maravilloso, donde la extracción sociocultural de las familias es propicia (los datos están en la figura)… simplemente, quien más tiene (y quiere y puede) más da, y quien menos, pues recibe. Redistribución de los recursos, económicos, intelectuales, anímicos, creativos, temporales… ¡todos ellos valiosos!

Existen al menos dos programas en este centro que son para meditar:

  • Grandfriends, que consiste en la participación de personas de la comunidad (abuelos, abuelas, profes que ya no ejercen, o cualquier otra persona del barrio)… que ENTRAN en el aula un día a la semana para apoyar al maestro o maestra y al alumnado. A cada persona se le empareja con un docente para todo el curso, y (traduzco) "tutorizan a algunos niños y niñas, leen historias en alto, ayudan con las clases de mates o de ciencias, o simplemente, echan una mano. El vínculo que estas personas voluntarias establecen con nuestro alumnado, nuestro profesorado y con el equipo directivo es irreemplazable".
  • Tutorización DENTRO del centro por parte de personas voluntarias, lo que en otros entornos se llama one-to-one tutoring (un ejemplo se puede ver en el video de TED más abajo) y que consiste en atender de forma individualizada a niños y niñas que necesitan más apoyo en matemáticas, ciencia y lectoescritura (no os dejéis llevar por la pasión artística para quitar valor todo lo demás: desconozco el currículum completo, y el arte también es básico, lo sé, pero parece que los test no lo miden... y eso es otra batalla, dentro de la misma guerra)





Segundo grupo de observaciones: la asociación de padres y madres se llama - absolutamente revelador - PTA (Parents and Teachers Assotiation). Tienen todo tipo de actividades aparentemente "chorras", exactamente igual que en España las Ampas y las Apymas, pero por encima de todo tienen como objetivo último QUE CADA NIÑO Y CADA NIÑA PUEDA LLEGAR LO MÁS LEJOS POSIBLE EN SU APRENDIZAJE, y para conseguir eso se trabaja en lo importante y en lo menos importante (las extraescolares, el apoyo a las familias, la autorización, la recaudación de fondos, la edición de la agenda, las camisetas con el loo del colé… y un largo etcétera con fronteras difusas entre lo folclórico y el sentimiento de grupo, entre lo que es obligación, y lo que es amor al arte…)

Por último, el sobre amarillo contenía todas las explicaciones relativas a la sustitución de dos de los miembros del Consejo Escolar, concretamente dos madres, proporcionando detalles sobre sus funciones y composición: por supuesto, el CE entra en temas relativos al currículum y su desarrollo, la administración de los fondos de la escuela, la evaluación de los resultados del alumnado, el uso de las instalaciones por parte de la comunidad, las estrategias para involucrar a las familias, las prioridades presupuestarias… y está compuesto por UN MÍNIMO DE 4 PADRES/MADRES - uno, al menos, del mundo de los negocios - el director y 2 docentes (no, el alumnado no está aquí tampoco). Ahí queda eso.

Hoy me quedo aquí, pero me parece que hay muchas cosas que contar, y muchas más que aprender...

domingo, 22 de mayo de 2011

Miguel siempre tiene algo que decir, y eso es bueno




Todos habréis visto a Miguel, que anda por las redes con su discurso. Miguel es alguien muy cercano a mí. Desde que escuché (en directo) las primeras palabras, me he preguntado muchas veces qué le empujo a coger el micrófono y a expresar, delante de 3.000 personas, lo que sentía, lo que pensaba. Uno de los factores es su IMPULSIVIDAD: nunca ha sido ni tímido ni prudente... Otro es la capacidad de expresar, porque conoce las palabras y sabe utilizarlas. Miguel lee y se expresa habitualmente, y esto no es desdeñable, es FUNDAMENTAL.

Pero, desde mi punto de vista, el más importante de los factores es que Miguel SE SIENTE PARTE del problema y de la solución. Los problemas complejos no le dan miedo, aportar soluciones no le da miedo, los adultos no le dan miedo...

Es difícil saber si esto es así por una causa concreta, pero he preguntado su opinión a mis hijos mayores, mientras me acompañaban esta mañana de vuelta del colegio electoral, y tanto él como ella me han contestado lo mismo: a Miguel no se le trata como a un niño pequeño, sino como a una persona - pequeña, pero persona. Participa en las conversaciones, emite su opinión o escucha callado, se hace su composición de lugar, desconecta si no le interesa, y pregunta si tiene dudas... sobre justicia, política, literatura, sexo, educación, deporte, arte, gastronomía, ocio... Independientemente de si se equivoca, si grita o si se ríe, si no está atento, o si se levanta de la silla - siempre puede participar A SU MANERA, CADA DÍA.

Miguel confía en que participar y expresar su opinión es lo que las personas que le quieren esperan de él, en casa y en la escuela. Escribe cartas al director (del colegio) o le pregunta lo que sea directamente. Sin miedo a represalias. Sin miedo. En esta forma de actuar hay una tremenda mezcla de cosas, pero una de ellas (os lo aseguro) es la implicación de su familia en su educación, y no precisamente en la línea que la escuela marca. Así de duro, y así de claro.

Hablaré de ello en el #EABE11 con quien se deje: la NEGOCIACIÓN en términos de IGUALDAD con la familia acerca del programa educativo de los hijos e hijas es esencial y está en la base del cambio educativo. Ni paternalismo por parte de la escuela, ni pijerías por parte de las familias, ni abandono por parte de los unos o los otros: colaboración, corresponsabilidad, y sobre todo, mucho sentido común y mucho amor.

sábado, 30 de abril de 2011

Emotionware (esto no lo aguanta el papel)


(Republico este post, escrito al acabar el EABE10, para ir calentando motores…)

Extraño momento de la vida éste... Las personas por las que, en otro tiempo, he profesado admiración (o lo hubiera hecho, si les hubiese conocido) me producen ahora una gran ternura, algo así como una "admiración emocionada". Entre esas personas, naturalmente, están mis padres, ya jubilados, y entrando en el terreno de la decrepitud física (afortunadamente, con buenas perspectivas dentro de lo que la esperanza de vida permite). Pero no son mis padres los que primero me vinieron a la cabeza mientras concebía este post, sino los protagonistas de esto:

http://www.youtube.com/watch?v=L02lPCBNUv8


o de esto:

http://navegarsinnaufragar.blogspot.com/2010/05/conozco-muchos-hombres-buenos-eabe10.html

y podría seguir poniendo enlaces, y la lista sería muy larga.

Por el contrario, aquellas personas que hasta ahora me suscitaban, sobre todo, ternura (esencialmente, mis hijos) ahora me producen una enorme y tierna admiración. Y quería compartirlo con todos.

Estos twits de mi hija mayor (que dedicaba a una profesora) los tengo guardados de hace unos días, porque me dejaron parada, e inmediatamente sentí la "llamada del tumblr". Me parece increíble, por TODO lo que significa, desde todos los lados del conflicto. Pero lo que realmente me emociona y me admira es la simplicidad del siguiente:

No penséis que esto me desanima en mi proyecto. Por el contrario, me hace pensar que estaré en este camino muy, muy bien acompañada, y si el próximo año consigo ir al EABE11, también haré el viaje muy bien acompañada.

Y estas dos certezas me emocionan.

Nota de actualización: Como sabéis, me he inscrito en el EABE11 con mi hija, que me acompaña, y que quiere aportar su punto de vista, para que no se nos olvide.

Además, espero disfrutar tanto como vaticina este video que ha subido Gorka (@gorkafm) y volver a casa con sensación de que la victoria no está tan lejos.


lunes, 18 de abril de 2011

#500palabras sobre el propósito de la educación

…me parecen pocas.

Pero si tengo que elegir solo 500 palabras, las dedicaría a convenceros de que la educación es la herramienta más poderosa de que se ha dotado el homo sapiens para perpetuarse como especie, y también, la más potente arma de destrucción.

Algunos ejemplos de para qué puede usarse la educación:

1. Para transmitir todo lo positivo que hemos hecho como especie: nuestros inventos, nuestras ideas, nuestras creaciones, pero sobre todo, nuestra capacidad de inventar, idear, crear, y disfrutar de todo ello

2. Para enseñar que nuestra forma de relacionarnos no solo es competitiva, sino colaborativa, solidaria, empática. Los logros que alcanzamos como sociedad no son solo muchos pequeños logros individuales, son también logros colectivos, de los que cada uno de nosotros puede beneficiarse

3. Para aprender que no solo hace falta escuchar, que también a veces hay que gritar más alto que los demás para que nos oiga todo el mundo si hace falta, y qué maneras tenemos de defendernos de los abusos de poder, que a veces no son más que descuidos de apisonadora

Creatividad, colaboración, empatía, juicio crítico, sentido de la justicia, y conocimiento…

Así, la educación perpetúa nuestra condición de seres libres, que tienen en su mano la posibilidad de desear y llevar a cabo cambios, gracias al conocimiento de sus iguales, y de las normas que regulan la convivencia (entiendo que esta idea de libertad es relativa, porque es una libertad, a la larga, absoluta, pero a la vez limitada en el corto plazo de nuestra vida individual).

Sin embargo, la educación puede también usarse para adiestrar personas dóciles y que se conforman, con aspiraciones que no ponen en entredicho el statu quo, que consolidan las diferencias en lugar de suavizarlas. No es tan difícil: basta con centrarse en quiénes somos y de dónde venimos, en lugar de mostrar quiénes podríamos llegar a ser y todos los caminos que podemos tomar; en lugar de mirar hacia dónde deseamos ir y en qué nos queremos convertir, nosotros, nuestros hijos e hijas, nuestro alumnado.

El propósito de la educación no es el mismo para todo el mundo. No es independiente de la idea de sociedad que queremos construir, en la que queremos vivir. Yo quiero una sociedad justa, equitativa, respetuosa, diversa, constructiva, eficiente, sostenible, consciente de los problemas presentes y futuros que son resultado de nuestra forma de vida actual, una sociedad cuyos individuos sean capaces de pensar colectiva y creativamente sobre esos problemas y encontrar soluciones reales para ellos. Con los pies bien plantados en el suelo.

Por tanto, para mí, el propósito de la educación es que las personas, que primero son niños y niñas y después, adultas, estén preparadas para conseguir, a través del conocimiento, la reflexión, el debate y el consenso, cambios en la sociedad a la medida de sus deseos y aspiraciones, elegidos del catálogo global de todos los deseos y aspiraciones que los seres humanos son capaces de concebir… por encima de las nubes, y más allá...

#500palabras